Episódios

  • El hombre de mi propósito
    Feb 26 2026
    EL HOMBRE DE MI PROPÓSITO 5º Aniversario APR Alcantarilla “Yo llamo del oriente un ave de rapiña, de tierra lejana al hombre de mi propósito. En verdad he hablado, ciertamente haré que suceda; lo he planeado, así lo haré” (Isaías 46:11, LBLA). El profeta Isaías nos introduce en una de las declaraciones más contundentes sobre la soberanía divina. Dios declara el fin desde el principio, anuncia desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho y afirma sin titubeos: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré” (Isaías 46:10). Dios no improvisa. Dios no reacciona a la historia: Dios la dirige. Y cuando habla de “el hombre de mi propósito”, nos revela que su plan no es abstracto; es personal. Siempre hay un propósito, y siempre hay un hombre o una mujer a quien Dios llama desde lejos para encarnarlo. Hoy, al celebrar cinco años de APR Alcantarilla, no estamos celebrando simplemente una fecha en el calendario; estamos celebrando la fidelidad de Dios a su propósito. Cuando Dios decide levantar una obra, primero prepara corazones; cuando establece un propósito, primero llama a personas. Para cada propósito hay un hombre, y para cada hombre hay un propósito. El ejemplo del pr Ernesto: 2011 y la valentía de Ernesto. Y estar en el propósito afecta positivamente a nuestras generaciones. 1) David sirvió al propósito de Dios en su generación Hechos 13:36 (RVR60) “Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción.” De David se dice algo extraordinario: “Porque David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación, durmió…” (Hechos 13:36). No se afirma que David sirviera a su comodidad, ni a su reputación, ni a su agenda personal. Sirvió al propósito de Dios en su generación. Esa frase debería ser suficiente meta para una vida entera. Esto significa que: • Dios tiene un propósito para una generación. • Y Dios busca hombres y mujeres que se alineen con ese propósito. 2) Para cada propósito hay un hombre, y para cada hombre un propósito Dios, sin embargo, no deja el propósito al azar. “Antes que te formara en el seno materno, te conocí” (Jeremías 1:5). “Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas” (Efesios 2:10). El salmista declara que en el libro de Dios estaban escritos todos sus días antes de existir (Salmo 139:16). Si Dios tiene un camino preparado, entonces nuestra tarea no es inventar un destino, sino descubrirlo y caminarlo. Incluso cuando la Escritura dice: “Instruye al niño en su camino” (Proverbios 22:6), implica que hay un camino particular diseñado por Dios para cada vida. 3) Vivir sin propósito es vivir sin corazón ni dirección Vivir sin propósito es vivir sin corazón ni dirección. Es dejar que la vida nos arrastre por impulsos, emociones, comodidad o miedo. Es permitir que otros definan nuestra identidad y nuestro rumbo. “Sin visión el pueblo se desenfrena” (Proverbios 29:18). Cuando el propósito se pierde, el alma se dispersa. Por eso Pablo exhorta a cuidar espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23), porque el propósito no solo se recibe: se sostiene. Él mismo describía su vida como una carrera (1 Corintios 9), consciente de que muchos corren, pero no todos terminan bien. Se puede quedar uno a mitad del propósito por descuidar áreas esenciales. 1 Corintios 9: 24-27 24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. 4) Tres ideas claves del libro “Una vida con propósito” (Rick Warren) Tres ideas claves del libro ‘Una vida con propósito’ de Rick Warren (todo un best seller). 1. No se trata de ti. (Tu vida no gira alrededor de tus sueños; gira alrededor de Dios.) 2. Fuiste creado con un propósito eterno. (No solo para existir, sino para impactar.) 3. Tu propósito se descubre en relación con Dios, no solo en introspección. (No es “¿qué me gusta?”, es “¿para qué me hizo Dios?”) 5) Para cada propósito hay proceso Ahora bien, para cada propósito hay un proceso. Nadie llega al cumplimiento sin ser trabajado por el Alfarero. Romanos 8:28-29 nos recuerda que todas las cosas cooperan para bien a los que aman a Dios y son llamados conforme a su propósito, y que ese bien tiene una meta concreta: ser conformados a la imagen de su Hijo. El proceso incluye pruebas, ajustes, ...
    Exibir mais Exibir menos
    1 hora e 14 minutos
  • CDAYH El AEIOU de ser cristiano
    Feb 24 2026
    EL AEIOU DE SER CRISTIANO En castellano aprendemos primero las vocales: a, e, i, o, u. Sin ellas, las consonantes, aunque conocidas de memoria, son inútiles: no forman palabras, no comunican. Así también en la fe cristiana: podemos dominar incontables verdades, prácticas espirituales, listas de disciplinas, doctrinas y actividades, pero sin los fundamentos vitales que hacen que todo cobre sentido, nuestro cristianismo queda sin voz y sin fuerza. Dominar las “consonantes” —como pueden ser la ‘d’ de doctrina, la ‘s’ de servicio, la ‘t’ de teología, ‘h’ de historia, etc.— es útil, pero sin las vocales del evangelio no tendremos una existencia fructífera. Estas vocales no son adornos ni accesorios espirituales; son los fundamentos experienciales que hacen que nuestra vida cristiana no sea solo conocimiento, sino transformación y testimonio real.
    Exibir mais Exibir menos
    56 minutos
  • Un profeta visitó España (Max Barroso)
    Feb 21 2026
    Un profeta visitó España (Max Barroso) El 20 de febrero de 2026, en la asamblea anual de la FPCE, Max Barroso, representante internacional del ministerio EveryONE trajo una palabra a los pastores y líderes presentes que es una voz profética muy oportuna para este tiempo: Mensaje de Max Barroso – Representante de EveryONE El sonido comenzó a cambiar. Hace quince años trabajábamos con esperanza, aunque no veíamos resultados. Pero con el paso del tiempo, ese sonido de fe comenzó a mezclarse con un tono de amargura. Las conversaciones alrededor de la mesa ya no estaban llenas de expectativa sino de cansancio. Sin darnos cuenta, nuestras palabras comenzaron a reflejar una reducción en nuestra visión de Dios. Seguíamos sirviendo, sí, pero muchas veces por obligación. Sabíamos que hubo un llamado, lo entendíamos como obediencia, pero habíamos perdido el gozo de la relación. Y el Señor nos dice hoy: Yo no me he olvidado de ti. Yo no soy hombre para mentir. El problema no es la ausencia de promesa. El problema es cuando la esperanza se transforma en resignación. Por eso la palabra en Isaías 54:1–4 es tan confrontativa: “Regocíjate, oh estéril…” ¿Regocijarme cuándo? En medio de la situación mala. Cuando aún no ha cambiado nada. Cuando el vientre sigue cerrado. Regocíjate. Recupera el sonido de fe y de alabanza de tu juventud. Como dice Oseas 2, vuelve a cantar como en los días de tu desposorio. Celebra lo que voy a hacer, no mires más atrás. Nuestra fe es necesaria para la obra. La promesa se cumplirá. Pero si Dios va a traer hijos, prepara tu casa. Prepárate para tener muchos hijos. En 1 Samuel 1 encontramos a Ana. Ella tenía una porción escogida, una doble porción de amor, pero el Señor había cerrado su vientre. Y una doble porción nunca sustituye la multiplicación. Puedes tener estructura, reconocimiento, incluso estabilidad… pero si hay esterilidad, no hay trascendencia generacional. No nos conformemos con la doble porción si el vientre está cerrado. Ana provocó una atmósfera. No fue una atmósfera de queja pasiva. Fue una atmósfera de desesperación santa, de fe intensa, de “no le voy a negar nada al Señor”. Ella decidió que no se conformaría mientras hubiera Samueles por nacer. Y cuando hizo voto, lo cumplió. Cuando el milagro llegó, no retrocedió. Entregó a su hijo. Y en el momento en que lo entregó, la revelación comenzó a fluir. En 1 Samuel 2:1 Ana profetiza acerca del Ungido, del Rey que vendría. Está viendo generaciones adelante. La Escritura dice que antes de que la lámpara se apagara y cuando los ojos de Elí comenzaban a oscurecerse, Samuel dormía en el templo donde estaba el arca. Era un momento crítico: una generación a punto de extinguirse. Pero antes de que la lámpara se apague, Dios siempre habla a una nueva generación. Hoy el Espíritu del Señor se está derramando sobre la Generación Z. Hay movimientos de adoración continua. Hay despertares en Florida, en Buenos Aires, en Singapur, en campus de Estados Unidos. Dios está soplando sobre una generación que no quiere tradición sin presencia. La pregunta es: ¿qué atmósfera estamos creando nosotros? Porque los padres espirituales debemos proteger y guiar, como Elí acompañó a Samuel cuando aprendió a reconocer la voz de Dios. Debemos decirles: “Vuelve a la presencia. Deja que Él te hable de lo que has de hacer.” No podemos mantenerlos encerrados en nuestra casa —es decir, en nuestra iglesia, en nuestro ministerio, en nuestro modelo—. Debemos entregarlos para que sirvan al Señor en todas las esferas. Ana abrió su mano. ¿La abriremos nosotros? En Lucas 1 encontramos otro ejemplo. Zacarías y Elisabet, estériles y de edad avanzada. En el lugar santo, el ángel anuncia un hijo. Y cuando nace, rompen con la tradición familiar y declaran: “Se llamará Juan.” Al hacerlo, están diciendo: esta generación no está para perpetuar nuestro nombre, sino para cumplir un propósito mayor. Cuando Zacarías suelta el nombre, su lengua también se suelta y comienza a profetizar. Qué contraste tan poderoso: Zacarías vestía con vestiduras sacerdotales. Juan vestiría pelo de camello. Uno representaba la tradición del templo. El otro, la voz que clama en el desierto. Pero el padre le dio espacio al hijo. Dio lugar a lo nuevo. Si no soltamos, no veremos profecía fluir. Isaías 54 termina con una declaración estremecedora: “Te extenderás a derecha y a izquierda; tu descendencia heredará naciones y habitará ciudades asoladas.” Eso no es solo para nosotros. Es para nuestros hijos. Para los Samueles. Para los Juanes. Pero depende de que seamos buenos padres espirituales. Depende de que no nos conformemos con nuestro pequeño éxito mientras haya una generación esperando nacer. Depende de que celebremos antes de ver. De que ensanchemos la tienda antes de que lleguen. El Señor le dice a la Iglesia que se siente estéril: Celebra. Ensánchate. Alarga ...
    Exibir mais Exibir menos
    30 minutos
  • Por qué APR en Houston
    Jan 25 2026
    Por qué APR en Houston En este mensaje predicado el 24 de enero de 2026 en Houston nos preguntamos: ¿Qué sentido tiene una iglesia evangélica más en Houston? ¿Por qué Dios nos lleva a sembrarnos en esta gran ciudad de EE.UU?
    Exibir mais Exibir menos
    39 minutos
  • Volvamos a los 12 de Éfeso
    Jan 22 2026
    Volvamos a los 12 de Éfeso Palabra fundacional para APR Houston predicada el 21 de enero de 2026.
    Exibir mais Exibir menos
    36 minutos
  • El poder de ser un amado
    Dec 22 2025
    EL PODER DE SER UN AMADO Introducción Esta semana tuve una bonita experiencia (en medio de otras algo amargas): en la misma noche, Caleb tuvo un sueño que marcó su vida y yo recibí respuesta en cuanto a comprarle o no el coche a mi padre. Al despertar hubo un pasaje que golpeó mi corazón: Salmo 127:2 pues Él da a su amado aun mientras duerme Ser es superior al hacer: el principio espiritual del Salmo 127 El Salmo 127 comienza con una afirmación radical que desmonta toda espiritualidad centrada en el esfuerzo humano: «Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.» «Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues a su amado dará Dios el sueño.» (Salmo 127:1-2, RVR1960) Aquí se establece un principio eterno: ninguna obra tiene peso eterno si Dios no está en su origen, su centro y su sustento. El texto no desacredita el esfuerzo, sino la autosuficiencia. No critica el hacer, sino el hacer separado del ser. Sin Dios, todo hacer es vano. Con Dios, el ser “amado” transforma completamente el hacer. La palabra clave del pasaje no es “sueño”, ni “trabajo”, ni “pan”. La palabra clave es amado. Dios cuida a sus amados. “Amado” en el Antiguo Testamento La palabra hebrea traducida como “amado” es Yadid. No describe una función ministerial, ni un logro moral, ni una posición social, describe una relación íntima y afectiva. Cuando Moisés bendice a las tribus de Israel, dice de Benjamín: «A Benjamín dijo: El amado (Yadid) de Jehová habitará confiado junto a él; lo cubrirá siempre, y entre sus hombros morará.» (Deuteronomio 33:12) Aquí se concentran tres grandes verdades del amado: confianza, cobertura y cercanía. El amado no vive a la intemperie espiritual; vive bajo cuidado constante. El salmista ora: «Para que se libren tus amados (Yadid), salva con tu diestra, y respóndeme.» (Salmo 60:5) Daniel: el muy amado En el libro de Daniel aparece una expresión que define toda una vida: «Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré…» (Daniel 10:11) Y de nuevo: «No temas, varón muy amado; paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate.» (Daniel 10:19) Daniel no es presentado ante el cielo por su cargo político, ni por su disciplina espiritual, ni siquiera por su don profético, sino por su relación: muy amado. A los muy amados Dios les confía revelaciones profundas, les comunica sus planes y les fortalece en medio de contextos hostiles. El amado oye la voz de Dios y recibe fuerzas para seguir adelante. Dios invierte en lo que ama: una verdad reveladora Invertimos en aquello que amamos. Ajustamos prioridades, destinamos recursos, protegemos y cuidamos lo que tiene valor para nosotros. El amor siempre busca el bien del amado. Mi experiencia con mi perrito... Gastamos en él, aunque nos cuesta, pero ya es un deber, porque le tenemos cariño. La Escritura revela que Dios actúa exactamente así: «El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?» (Romanos 8:32) Dios ya ha hecho la mayor inversión imaginable: entregó a su Hijo amado. Si eso es verdad —y lo es—, entonces todo lo demás queda claro. Dios no puede evitar buscar nuestro bien, porque nos ama. Los beneficios de ser un amado La Escritura muestra una y otra vez qué produce esta identidad: 1. Descanso – “A su amado dará Dios el sueño.” Salmo 127. 2. Protección – “Habitará confiado.” Benjamín. 3. Revelación – Como a Daniel. 4. Autoridad espiritual – Jesús, el Hijo amado. 5. Dirección – Dios habla al amado. “Este es mi Hijo Amado”. Ser amado no es un título pasivo, es una posición poderosa. Jesucristo: el Hijo amado Toda la Escritura se centra en una persona: Jesucristo. La identidad de “amado” alcanza en Él su máxima expresión. Antes de predicar, antes de hacer milagros, antes de elegir discípulos, el Padre declara públicamente: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.» (Mateo 3:17) El evangelista menciona el cumplimiento de una profecía de Isaías: Mateo 12:18 He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio. Su obediencia, su autoridad y su entrega fluyen desde una identidad segura, de Hijo. En el monte de la transfiguración, el Padre vuelve a decir: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.» (Mateo 17:5) Toda cristología sana nace de esta confesión: Jesús es el amado eterno del Padre. Amados en el Amado: nuestra identidad en Cristo El evangelio no consiste solo en que Cristo es amado, sino en que nosotros somos introducidos en esa misma relación. Pablo lo expresa así: «Nos hizo aceptos en el Amado.» (Efesios 1:6) Nuestra identidad no está basada en nuestro ...
    Exibir mais Exibir menos
    1 hora e 1 minuto
  • No pierdas tu asombro ante Dios
    Dec 4 2025
    Partiendo de 1 Tim. 3:16 el pr Juan Carlos Parra nos anima a seguir asombrándonos ante el misterio de un Dios Inmenso encarnado en forma tan humilde. 1 TIMOTEO 3:16 (RVR1960) E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.
    Exibir mais Exibir menos
    1 hora e 15 minutos
  • ¿Qué es laIglesia?
    Dec 2 2025
    ¿Qué es la Iglesia? Un mensaje predicado en noviembre de 2025 en la Iglesia Casa del Alfarero (EE.UU) y que nos recuerda a través de dos poderosas imágenes que la iglesia es la manadita de Jesús y también es una fortaleza edificada en la Roca.
    Exibir mais Exibir menos
    1 hora